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Cómo usamos la inteligencia artificial

Última actualización: 4 de agosto de 2026

1. Qué hace la IA y qué no hace

La inteligencia artificial escribe el texto de su itinerario: qué paradas incluir, en qué día y en qué orden, las descripciones, los consejos, las notas sobre el presupuesto y el equipaje. Es la parte creativa del trabajo, la que le ahorra las horas que pasaría encajando una jornada.

No lo hace todo ella, y queremos decirlo. Los lugares proceden de bases de datos reales (Wikidata y OpenStreetMap), la meteorología de Open-Meteo y los trayectos dibujados en el mapa de OSRM: eso no se lo inventa. Los tiempos de desplazamiento, en cambio, los propone el modelo y después se vuelven a comprobar con la distancia real entre una parada y la siguiente: si no se sostienen, los corregimos antes de mostrárselos.

2. En qué puede equivocarse

Un modelo de lenguaje puede equivocarse, y el nuestro no es una excepción. Los errores más frecuentes afectan a los horarios de apertura, los precios, los días de cierre y los lugares que entretanto han cambiado sus normas. Con menos frecuencia, puede atribuir a un sitio un detalle que no le corresponde.

Por eso cada itinerario indica que los horarios y precios son estimaciones, y por eso se lo repetimos aquí: antes de salir, y sobre todo antes de reservar, compruébelo en la web del lugar. El itinerario es un excelente punto de partida, no un documento oficial.

3. Si encuentra un error, cuéntenoslo

Nos importa de verdad. Un aviso preciso — qué parada, qué ciudad, qué no cuadraba — nos permite mejorar las instrucciones del motor para todos los que vengan después. Use el formulario de contacto del sitio: lo leemos todo.